ALMA
MATER
El nombre es uno solo UNSA,
pero este se encuentra divido en tres áreas por un lado esta biomédicas que se
encuentra ubicada en al frente del palomar, y lado derecho la morgue y que
dentro alberga 5 escuelas profesionales como son: Cs. de la nutrición, Enfermería,
Medicina, Biología, Ing. Pesquera, por otro lado tenemos a la área de sociales
donde residen 14 escuelas profesionales y que está ubicado en la av. Venezuela,
al frente de nosotros y ubicado en la Av. Independía se encuentra el área de ingenierías
donde encontramos 27 escuela profesionales. Sumando en total de 46 escuelas que
conforman la gran familia de esta universidad.
La fundación de nuestra casa de estudios tiene
dos etapas, la primera fueron los Padres Dominicos quienes, no
después de arduas y constantes gestiones, lograron que el rey Felipe V
concediera Licencia de Universidad Real y Pontificia "Intra Claustra"
en el Convento de Santo Domingo, por cédula de 22 de enero de 1714, la que
quedó inaugurada solemnemente en 1719 y que luego paralizó su vida por no poder
el Convento sostenerla, según aparece en el trabajo del recordado maestro
arequipeño don Federico M. Ugarte, publicado en la Revista Universitaria en
1929.
Más
tarde es la Comunidad Mercedaria que siempre anduvo rivalizando con los
Dominicos y Jesuitas en propagar la instrucción, que en el Capítulo Provincial
de la Orden, celebrado en esta ciudad en el mes de Julio de 1765, acordó la
fundación de un Colegio Real y la Universidad Pontificia constituida según las
normas de la célebre Universidad de Alcalá de Henares, tal como aparece de los
Documentos para la Historia de la Universidad del historiador arequipeño Padre
Víctor M. Barriga publicados en la Revista Nro. 37 de la UNSA. Lamentablemente
el expediente inicial se perdió en las Oficinas de Cámara y los trámites
quedaron paralizados
La
segunda etapa corresponde a las gestiones y esfuerzos realizados por las
instituciones y comunidad toda en los años inmediatos a la proclamación de
nuestra independencia política. Un hito fundamental lo constituyó la fundación
de la Academia Lauretana el 10 de diciembre de 1821 en el templo de la
Compañía, consagrada a la Santísima Virgen de Loreto y en la que se
conjuncionaron las más brillantes personalidades del clero y la civilidad,
comulgando con el común espíritu libertario de la Patria que emergía con ideas
renovadas.
La
larga gestión de la institución universitaria, fue abonada por el Libertador
Simón Bolívar, el que, a su paso por el sur del Perú hacia el Alto Perú,
recogiendo el clamor de la ciudadanía, en su Cuartel General en la Ciudad de
Puno, el 6 de agosto de 1825, por intermedio del Secretario General interino
don Felipe Santiago de Estenós, hizo llegar al señor Prefecto de Arequipa, don
Antonio Gutiérrez de la Fuente, una ordenanza para la constitución de los
establecimientos de ciencias y artes, salubridad pública y demás, que
contribuyan al adelantamiento y felicidad del Departamento. Como puede
apreciarse de este único documento pues no existe ni se conoce un Decreto
propiamente expedido por Bolívar, creando el Colegio de la Independencia
Americana y la Universidad, sino un encargo en general para la creación de
instituciones de ciencias y artes; el verdadero propulsor de ambas
instituciones fue el prefecto don Antonio Gutiérrez de la Fuente, con el apoyo
y total auspicio de los miembros de la Academia Lauretana, tal como se conoce
en un documento de la Secretaría de la Universidad del 12 de noviembre de 1830
publicado en la imprenta del gobierno administrada por Pedro Benavides, que lo
reconoce como su creador y protector, reconociéndose también el decisivo apoyo
del Gran Mariscal Santa Cruz, quien como Presidente del Consejo de Gobierno,
expidió los decretos más favorables al objeto, habiendo dispuesto la ocupación
de los claustros de los Padres Agustinos como sede del colegio y la
Universidad, le señaló al Cuerpo Docente y le dispensó los fondos
indispensables.
Es
así como llegamos al 11 de noviembre de 1828 en el que en una memorable y
solemne ceremonia, como queda registrada en la conceptuosa como emocionante
Acta de su fundación, se declaró instalada la Universidad Nacional del Gran
Padre San Agustín del Departamento de Arequipa. El acto fue realmente impresionante
y el sólo leer el Acta de fundación, sobrecoge el espíritu de ver juntos tanta
calidad humana y goce ciudadano, hasta llegar a las lágrimas por la creación de
este "Templo del Saber", de esta casa de Estudios Superiores que
tanto se hizo esperar y que llegó en el momento preciso en que la nacionalidad irrumpía
triunfante con nuevos y vigorosos aires republicanos y empezaba un amanecer de
ideales y triunfo de la inteligencia sobre el obscurantismo dogmático; de la
vida y de la ciencia sobre la ignorancia adormecida.
La
Universidad advino conjuntamente con la Patria Libre. Desde aquella fecha
memorable, 11 de noviembre de 1828, hasta el momento que vivimos, nuestra
Universidad, al igual que las del resto del país, ha pasado por crisis
institucionales, conflictos, convulsiones, acontecimientos, marchas,
contramarchas, fracasos, éxitos, intervenciones de agentes extraños y
permanente lucha y agonía en defensa de su autonomía. Las experiencias vividas
en pos de importantes reformas y transformaciones de la Universidad Peruana y
la madurez histórica, nos permiten encarar con el más absoluto realismo, el
diseño, la estructura y la organización de un nuevo modelo de la Universidad
Peruana y concretamente agustina, por las circunstancias que le toca vivir al
Perú que son decisivas para dar el salto trascendental de nuestra independencia
económica, tratando de consolidar nuestra libertad política y económica y
nuestra personalidad cultural.
Hoy la universidad se va adecuando a la nueva ley universitaria eliminando
el vicerrectorado y creando 28 órganos de línea y de
control dentro de la casa agustina.









